El otoño en Chile —entre marzo y mayo en el hemisferio sur— es mucho más que una postal de hojas amarillas. Para los dueños de mascotas, es la estación de la prevención: el momento ideal para hacer revisiones, actualizar tratamientos y preparar el hogar antes de que lleguen el frío y la lluvia de invierno.
La muda de pelo: intensa y normal
El otoño es una de las dos grandes épocas de muda al año (la otra es la primavera). Durante este período, los perros y gatos de pelo largo o doble capa pierden el pelo de verano para dar paso al manto más denso y cálido del invierno. Esto es completamente normal, pero requiere atención.
Qué hacer:
- Cepilla a tu mascota con mayor frecuencia —idealmente todos los días durante las semanas de muda intensa
- Usa un rastrillo o deslanador (furminator o similar) para retirar el pelo muerto de la capa interna
- No te asustes por la cantidad de pelo: en razas de doble capa como el Golden Retriever, el Border Collie o el Malamute, la cantidad puede ser impresionante
- Si el pelaje se cae en parches o con enrojecimiento de la piel, visita al veterinario (puede ser sarna, hongos o tiroides)
Visita veterinaria de otoño: el chequeo preventivo
Muchos dueños solo llevan a sus mascotas al veterinario cuando algo va mal. El otoño es el momento perfecto para una revisión preventiva anual que incluya:
- Control de peso: el sedentarismo del invierno puede llevar a sobrepeso
- Actualización de vacunas: verifica si alguna vacuna vence antes de fin de año
- Desparasitación interna y externa: con el frío, los perros pasan más tiempo en interiores; los parásitos también
- Revisión dental: el otoño es buen momento para una limpieza dental profesional si hace más de un año que no se hace
- Análisis de sangre: especialmente en adultos mayores de 7 años para detectar problemas renales, hepáticos o de tiroides
Ajustes en la alimentación
Con el descenso de temperaturas, algunos perros aumentan levemente su gasto energético para mantener la temperatura corporal, especialmente los que viven afuera. Consulta con tu veterinario si conviene aumentar ligeramente la porción de alimento o cambiar a una dieta con mayor contenido calórico.
Los perros de interior generalmente no necesitan ajuste calórico —y si se vuelven más sedentarios, pueden incluso necesitar una porción menor para evitar el sobrepeso.
Preparar el espacio de descanso
El frío del otoño anuncia el invierno. Antes de que lleguen las temperaturas extremas:
- Revisa la casita exterior: que esté elevada del suelo, sin grietas, con la entrada orientada al norte (lejos del viento sur) y con mantas nuevas y secas
- Ubica la cama interior en un lugar sin corrientes de aire: alejada de puertas, ventanas y calefactores directos
- Lava todas las mantas y cojines antes de guardarlos o reutilizarlos: pueden contener ácaros y hongos del verano
Actividad física: no la abandones
Es tentador reducir los paseos cuando empieza a refrescar, pero la actividad física es fundamental todo el año. Los perros que pasan semanas sin ejercicio adecuado desarrollan problemas conductuales, ansiedad y sobrepeso.
Invierte en un impermeable para tu perro si le molesta la lluvia, o en una capa ligera para las razas sensibles al frío. Los paseos en otoño, con el olor de la tierra mojada y las hojas caídas, pueden ser los más disfrutados por tu perro.
El otoño también es temporada de hongos
En otoño abundan los hongos silvestres en plazas, parques y jardines. Algunos son altamente tóxicos para perros y gatos. Supervisa lo que husmea y olfatea tu perro durante los paseos, especialmente bajo árboles y en zonas húmedas. Si tu perro ingiere un hongo de origen desconocido, ve al veterinario de inmediato.
Un otoño bien gestionado es la mejor preparación para que tu mascota llegue al invierno fuerte, sana y feliz.